- El parque nacional Los Trossachs
- Las tumbas de los caballeros templarios
- Visita al país de Rob Roy
Primer día
Siguiendo el dicho celta
West is best (el oeste es lo mejor), descubriremos el maravilloso parque de Los Trossachs, el primero en recibir la denominación de parque nacional en Escocia. Luego, nos adentraremos en Argyll y Bute. Al dejar atrás Edimburgo nos encaminamos hacia Linlithgow, en donde nació la única monarca mujer de Escocia, conocida por todos como María, reina de los escoceses
(Mary Queen of Scots). El viaje continúa por el oeste hasta llegar a Los Trossachs, una zona muy bonita en la que pararemos en Loch Lomond, la mayor extensión de agua dulce de Gran Bretaña, para tomar el café de por la mañana. Desde aquí avanzaremos hacia al norte para visitar la región de Argyll, con tiempo para hacer una visita a Inveraray, la sede del infame Clan Campbell, y comer algo. El viaje se retoma a lo largo de las orillas del Loch Fyne, conocido internacionalmente por sus ostras, para luego aproximarnos a una zona excepcional, Kilmartin Glen. Será nuestra oportunidad para descubrir algunos de los secretos de esta zona, ya que en su paisaje tiene grabados más de 5.000 años de historia, incluyendo algunas muestras como la fortaleza Dunadd, las misteriosas tumbas de los caballeros templarios y algunos monumentos prehistóricos anteriores a las pirámides de Egipto. A continuación le toca el turno a una preciosa y animada villa costera, Oban (que en gaélico significa «pequeña bahía»), donde pasaremos la noche. La reina Victoria solía referirse a Oban como uno de los lugares más encantadores que había visto. Tendrá tiempo para explorar este magnífico pueblo y probar algunos de los mejores mariscos de Escocia.
Segundo día
El segundo día comienza con una visita inolvidable a Glen Lonan, cuyo sensacional paisaje servía de ruta funeraria a los antiguos reyes escoceses. También será la mejor oportunidad para ver las adorables y peludas vacas escocesas, las
hairy coos. El viaje continúa por el Pass of Brander, escenario de una conocida batalla entre las tropas del rey Robert the Bruce y el Clan MacDougall, y por la orilla del Loch Awe hasta St Conan's Kirk (la iglesia de san Conan). Las obras en este edificio único comenzaron en 1831, y en él pueden observarse casi todos los estilos arquitectónicos imaginables. Pasaremos por las inquietantes ruinas del castillo de Kilchurn y atravesaremos las accidentadas colinas de Crianlarich, donde comeremos. Nuestro camino sigue hacia el sur a través del país de Rob Roy hasta Stirling, telón de fondo de la guerra de independencia escocesa. Habrá tiempo para rendir un homenaje a William Wallace haciendo una parada en el monumento dedicado a él, situado en la cima del monte Abbey Craig, con vistas a Stirling. Desde allí no hay mucha distancia a nuestro destino, Edimburgo.